El re-encuentro

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En la rémora de nuestro encuentro
Aludo al recuerdo,
Tan tenue, tan simple, tan vivo.

Tengo recuerdos exagerados de vos,

Me acuerdo cuando intercambiamos miradas
En un par de segundos
Y eso nos bastaba.

Que vos me vieras,
Sin tener que decir mucho,
Porque los dos entendíamos nuestro silencio.

Dónde quiera que estes,
Espero volver a verte
Y de no ser así
Te deseo a vos siempre lo mejor.

La pradera

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En las praderas,
En dónde florecen los campos,
Nacen mis esperanzas de encontrarte,
Con un vestido en algún viñedo.

Para que exploremos el universo
Y las galaxias.
Sentados los dos en la pradera,
Libres como el mismo campo.

Te espero entonces,
Libre y espontánea como su fauna,
Misteriosa como la noche,
Tan certera como el silencio.

Si la vida me da la oportunidad de encontrarte,
Te llevo a explorar todo,
Lo que queda por descubrir

Entre las ciencias y artes
Le pido a Dios poder encontrarte,
Pero si no…
Qué Dios me acompañe.

A los grandes misterios del universo,
Qué nunca se muera en mí
El deseo de descubrirlo todo.

Qué nunca se muera en mí,
La naturaleza indómita,
Qué no se marchite por la mano del hombre,
Qué siga viva.

Para que pueda soñar una vez más,
En la pradera.

La noche

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Entonces nos envuelve la noche,
Otra vez con sus misterios,
Sus luces y anécdotas de amores pasados.

Nos recuerda esos buenos momentos
Y las amargas horas,
Las luces de los bares siempre me llaman,
Quieren que escriba historias
O que las encuentre.

Entre la ciudad y el campo
Siempre hay amoríos,
En las noches oscuras
Y en las noches claras,
Siempre hay besos de por medio.

Jamás quise irme,
De los besos y encuentros de la noche
Siempre me han dado,

Tan gratos recuerdos,
Qué cada vez que nos encontramos
Yo le escribo poesía,
Porque así empezó todo.

Escribiendo siempre de amores
Porque la noche siempre me los revela.

Tu esencia

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Prometo que no llenaré,
Mis días de odio,
Mi poesía de rencores,
Ni de prejuicios.

Los amores del pasado,
En el pasado están.

Prometo voltear la página,
Hacia el futuro,
Qué no se qué me trae,
Pero lo espero contento.

Prometo no amar sin ser amado,
Lo quiero todo
O no me des nada.

Vivo perdidamente enamorado de la vida,
Así que si no tienes nada
No me des nada
Y si tienes dámelo de corazón.

No me importa tu pasado,
Dame tu presente,
Pa’ construir el futuro.

No quiero darte odio,
Prefiero darte quien soy,
Sencillo y sin juegos,
Te doy mi verdad.

No quiero mentiras,
Ni rodeos,
Te quiero a tí.

Dónde quiera que estés,
No quiero una imagen,
Quiero la realidad,
Tan cierta y certera.

En otras palabras,
Te quiero a vos
A tu esencia.

Los robles

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¿Cuantas historias hay bajo los robles?
¿Cuantos besos no se escondieron bajo sus sombras?
¿Qué esconden tus ojos?

¿Qué misterios guardan tus aves?
¿Qué historias contaran tus raíces?
¿Qué tanto has visto cambiar?

Tu raíz preserva tu historia
Y tus hojas son un matiz de colores
Mostrando cada cambio de estación,
Hasta que estemos en primavera.

Tus hojas son verdes,
Todo a tu alrededor florece
Nada se escuece.

Así como el roble,
Fuerte y robusto
Quisiera ser yo.

Con todo y sus cambios
Pero siempre en pie,
Aunque sea verano o invierno.

Que tus hojas siempre florezcan,
Y que tu ánimo siga indómito,
Así como el roble.

Si se unieran las palabras

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Si mis palabras encontraran las tuyas
Haríamos historias,
Escribiríamos libros,
Intercambiando nuestras ideas.

Te escribiría poesía,
Porque cada día a tu lado
Sería un regalo.

Te escribiría una novela
Para que mi amor por vos
Quedé marcado.

Si nuestras palabras se encontraran,
Se unirían nuestras voces
Y haríamos canciones
Para que canten nuestras almas.

La Borra de Café

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La esperaba allí
En el café de la diez.
Teníamos los minutos contados.

Ella desenvolvía eso
Que en otro sitio no podía,
Se reía del tiempo,
Se nos iba volando.

Después del café,
Divagamos la mente,
Jugamos un poco con el tiempo,
Jugaron nuestras almas.

Era todo un juego,
Ella la reina y yo el peón.
Sin reglas, sin árbitro
Solo el tiempo que siempre nos apuraba.

Desnudó el alma,
La dejó en la cama,
Para poder cubrirme.

Pero como todo trueque,
Llegó a su acuerdo…
Un poco abrupto
¡Qué bruto!

Meter el corazón,
En la historia que quedó marcada,
Absorta y meditabunda
En la borra de café.